La verdad es esa persona a la cual estamos cuidando, cada vez pasa más tiempo en la cama. Nos damos cuenta que la piel que está en contacto con el colchón, cada vez está más sensible, aunque aún no haya escaras o úlceras. Hemos consultado con amigos que han vivido esa situación y nos han aconsejado que compremos un colchón antiescaras, pero claro, a lo mejor ni sabíamos que existían. Este problema es muy habitual, así que con este artículo queremos que conozcáis los distintos tipos de colchones antiescaras que podéis encontrar en el mercado antes de decidiros por uno u otro si estáis pensando comprar uno. Los colchones que encontrarás en Ortopedia Mimas están fabricados por empresas especializadas, como por ejemplo Apex. Hay dos tipos de colchones antiescaras, colchones de aire y colchones que están fabricados de otro material y no funcionan con compresor.

Colchones sin aire.

Estos colchones pueden ser de espuma, poliuretano o viscoelástica. Los colchones de espuma son muy confortables, pero son los menos indicados para evitar las escaras, económicamente, son los más asequibles.

Los colchones de poliuretano, tienen una gran capacidad de adaptación al cuerpo, haciendo que el peso se distribuya correctamente y alivie la presión de manera uniforme. Por último, tenemos los colchones viscoelásticos, en realidad no se trata de colchones totalmente realizados con material viscoelástico, ya que al ser un material "con memoria", se quedaría el cuerpo marcado en el mismo. Así que están compuestos por una base semirrígida de poliuretano, con una capa de viscoelástica encima, esta capa puede tener un grosor de entre tres y cinco centímetros. Todos estos colchones tienen unas fundas impermeables, transpirables y bielásticas, además los colchones para usar en domicilio, suelen tener una funda de algodón. La gran mayoría de estos colchones tienen tratamientos antibacterias, antialérgico, antiácaros y son ignífugos.

Últimamente se están fabricando colchones con características especiales:

Colchones especiales para camas articuladas.

Tienen unas hendiduras en las zonas por donde se articula para que el colchón no se deforme. - Colchones con barreras. Se trata de cochones que tienen un marco exterior de un material más duro que sirve para que el usuario esté más seguro en la cama, evitando caídas.

Colchones con descarga de talones.

A la altura de los talones, que es una zona que suele verse afectada por las escaras, tiene una especie de hendidura para que el peso recaiga en los gemelos.

Colchones de latex

La verdad que, aunque están muy de moda, no recomendamos estos colchones para personas con riesgo de escaras, ya que transpiran menos que los que os hemos comentado anteriormente.

Colchones de Aire.

Los colchones de células de aire o colchones antiescaras de aire, están considerados como uno de los productos más eficaces para la prevención de úlceras o escaras para las personas que pasan mucho tiempo en la cama.

Los hay de dos tipos, colchones completos o cubrecolchones, que se colocan sobre el colchón que ya tenemos. La mayoría de estos colchones de aire funcionan con un compresor de aire, que los infla y luego regula las celdas en función de las necesidades del usuario, aunque existen también colchones con tecnología de flotación seca, éstos se componen de una serie de celdas que se inflan y, sin necesidad de compresor, el aire circula entre ellas adaptándose al cuerpo del usuario.

Colchones de aire básicos

Son preventivos. Se trata de un sobrecolchón que se coloca encima del colchón que tenemos en la cama y que, con un compresor, inflan las celdas de las que se compone y el aire circula por ellas.

En función del peso que vaya a soportar, el fabricante nos indicará la presión adecuada. Estos colchones están indicados para usuarios de hasta 100 kgs de peso, pero nosotros recomendamos que no se utilice para usuarios de más de 80 kgs. El mayor problema que pueden tener es que quizás el compresor sea un poco ruidoso, a cambio su precio es muy económico.

Colchones de aire de gama media, media-alta

Son cubrecolchones o colchones que tienen una base de unos 5-10 centímetros de poliuretano y encima el colchón de aire, dentro de una funda.

En lugar de celdas como los colchones anteriores, éstos están compuestos por unos diecisiete o dieciocho cilindros paralelos, que también se hinchan mediante un compresor, aunque en este caso son más potentes que los anteriores y además generan menos ruido. Hay fabricantes cuyo compresor es de aire alternante, con un sistema par-impar, que hace que la presión se vaya intercalando entre los cilindros. También hay algunos colchones que permiten mantener los dos últimos cilindros (los que coinciden con la cabeza) estáticos, ya que en esta zona no suelen producirse escaras y hay pacientes que encuentran muy incómodo el movimiento del aire circulando en la zona de la cabeza. Estos colchones cuentan también con un sistema CPR, que es un botón de desinflado rápido, para el caso de que haya que hacer una reanimación cardiopulmonar por ejemplo.

Colchones de aire de gama superior

Son colchones completos. Sus características más interesantes con respecto a los anteriores son dos, tienen una función que lateraliza al paciente, el colchón se puede programar para que realice los cambios posturales.

La otra característica es que las celdas son independientes, por lo que si se pincha una de ellas, se puede cambiar sin tener que desinflar el colchón. Unas últimas recomendaciones con respecto a los colchones de aire, comunes para todos, siempre hay que hincharlos antes de que el paciente esté acostado y nunca acostar al usuario sobre el colchón sin que, al menos, esté cubierto con una sábana o funda. Como siempre, sabéis que para cualquier duda estamos a vuestra disposición en nuestra tienda online, así como en nuestros teléfonos y correo electrónico para aconsejaros si lo necesitáis.